La magia del sur: cruzando a Argentina desde Pucón

Los más bellos paisajes de una verde naturaleza se confunden entre volcanes y ríos cuando recorremos el sur chileno. Esta vez decidimos cruzar hacia Argentina utilizando uno de los pasos menos conocidos, pero al mismo tiempo más hermosos de nuestro país: Mahuil-Malal. Se trata de un paso fronterizo que se encuentra a 146 kilómetros de Temuco, la capital regional.

PucónLos turistas que llegan cada temporada a Pucón, a orillas del lago Villarrica, tampoco saben mucho de este paso, aunque ahora que ha sido completamente pavimentado es utilizado con mayor frecuencia no solamente para atravesar al vecino país, sino también para realizar excursiones hacia hermosos paisajes montañosos, introducirse en las áreas mágicas del Parque Nacional Villarrica que llega hasta la misma frontera, visitar zonas repletas de imponentes araucarias o ir de pesca un poco más arriba, allá donde nace el conocido río Trancura. Existen también varias empresas de turismo aventura que ofrecen descender el río en kayak, gracias a sus aguas que en la mayor parte de los tramos son bastante adecuadas para el deporte, aunque las situaciones de peligro aparecen de tanto en tanto.

Al salir de Pucón nos dirigimos hacia la cordillera, y casi al llegar al lago Caburgua giramos a la derecha siguiendo las indicaciones de un letrero que nos invita a recorrer un sinuoso camino rodeado de campos de cultivo y pequeñas casas de madera en las que se ve el humo de las chimeneas ofreciendo un paisaje impregnado de olor a pasto y leña.  Es la Ruta Internacional s-199 que a la fecha se encuentra completamente asfaltada ofreciendo una grata experiencia al conductor Varias cascadas se desprenden de los cerros refrescando el mágico paisaje.tanto en la conducción como en el paisaje que es posible observar durante todo el trayecto. Probablemente lo más parecido a la rememoranza que tenemos del sur chileno, cuando aun se encontraba bañado de pastizales, animales de pastoreo y frondosos bosques. En algunas ocasiones el camino no es tan amistoso, en invierno ocurre varias veces al año que el agua acumulada por las lluvias y el crecimiento de los ríos, decide cruzar la carretera sin parecer importarle que de esta forma aisla a los habitantes de la zona y a los turistas que llegan a las explanadas, aproximadamente en el kilómetro 20 desde Pucón.

Sólo existe un par de quioscos en el camino en los que puede detenerse a comprar algo de beber o comer, pero avanzando se llega a un pueblo intermedio llamado Catripulli  distante a 30 kilómetros de Pucón. Durante todo el camino hemos podido observar desvíos hacia varias termas de la zona, todas con aguas naturales de hasta 40º. En esta área las más conocidas por la infraestructura construida son las de San Luis que, debido a las intensas nevazones de invierno, tiene una gran piscina techada alimentada por aguas que bordean los 27º de temperatura.

Al salir de Catripulli el camino comienza a bordear el río Trancura, su sinuosidad se hace cada vez más notoria y también la pendiente de la ruta que nos advierte que entramos derechamente en zona cordillerana. El río ya no se ve tan navegable ni amistoso como en los tramos anteriores, trucha salmonideapero los pescadores dicen que estos son los mejores lugares para extraer principalmente  trucha arco  iris o color marrón, perca trucha, pejerreyes,  y otros de agua dulce, siendo posible la pesca con mosca, rapala, caimán, cuchara,  o cualquier otro señuelo artificial. Un verdadero paraíso para los amantes de la pesca deportiva.

A la distancia se comienza a apreciar un paisaje diferente, de mayor altura y con bosques más frondosos, aunque hay que reconocer que la mano del hombre ya se deja ver en los extensos campos plantados con pino que delatan una tala poco responsable por parte de empresas y de sus propios habitantes.

Toda esta zona está habitada en un 80% por mapuches y sus descendientes, permitiendo el etnoturismo para lo que ha sido diseñado especialmente para atender a los curiosos extranjeros que gustan de visitar esta zona. Llama la atención la gran cantidad de ciudadanos israelitas que recorren los caminos con sus  mochilas a cuestas, la mayoría provenientes de Argentina utilizando este paso para ingresar a Chile en sus viajes a Sudamérica. Y aunque es lógico asumir que el gran porcentaje de turistas es argentino, existe gran interés de ciudadanos de Europa y Estados Unidos por visitar esta zona que aun  ofrece la belleza de la naturaleza y la inocencia y bondad del campesino del sur chileno. Efectivamente cada vez que nos detuvimos para consultar algo, nos sentimos absolutamente acogidos por sus habitantes que usualmente eran interrumpidos en su viaje a caballo o a pié por nosotros.

Ya estamos en Curarrehue, a 37 kilómetros de nuestro punto de partida. Curarrehue es un pueblo con poco menos de 10.ooo habitantes, en el que es posible encontrar todos los servicios básicos y el último lugar en el que la señal de nuestros teléfonos celulares está disponible hasta cruzar a CurarrehueArgentina. Si van a recorrer esta ruta y tienen una llamada urgente de negocios que realizar, les recomiendo hacerla aquí o, mejor aun, no hacerla porque para eso están nuestras oficinas y en ningún caso este lugar mágico en el que se respira una cultura mapuche que se refleja en los rostros de sus habitantes, en la calma con que todo se mueve y en el escaso transitar de vehículos que se transforma en un lugar de tránsito casi insoportable durante los meses de verano debido a la llegada de turistas Argentinos a Chile, usando Currarehue como fuente de abastecimiento y recarga de combustible. A propósito, es hora de llenar el estanque porque aquí está la última estación de gasolina dentro de territorio chileno. También existen un par de termas que visitar desde este punto, así como un pequeño museo de arte Mapuche bastante bien cuidado y que cuenta con guías capacitados para dar una visión más amplia de su estilo de vida, raíces e historia.

Si ya se está haciendo tarde, es preferible buscar una residencial en el pueblo y continuar camino. Así lo hicimos nosotros, pues el paso Mahuil-Malal dista 37 kilómetros aun y queremos realizar el tramo que nos queda con calma para poder fotografiar y conocer nuevos lugares antes de abandonar territorio nacional. El costo por pasar la noche en una sencilla residencial cuya dueña nos ofreció pan amasado y café a la mañana siguiente fue de apenas $ 8.000 por persona.

Ya desayunados comenzamos el ascenso por un camino que a ratos toma ángulos de hasta 22º, forzando bastante el motor de nuestro vehículo. Se atraviesan varios puentes secundarios y fuera de un pequeño desvío, no existen más pueblos intermedios que visitar. Sin embargo comienza a aparecer lo que parece ser el paisaje más majestuoso de nuestro recorrido: la punta del volcán Lanín se deja asomar entre las montañas y picos de mediana altura del lado chileno. Nevado casi hasta sus faldas, este volcán tiene su lado Oeste en territorio chileno y el lado Este en Argentina. En el kilómetro 24 desde Currarrehue el paisaje se abre notoriamente dejando ver toda la magnificencia del Lanin con su cono casi perfecto, acompañado de alturas menores como el “Colmillo del Diablo” y el “Cerro Las Peinetas” que se asemejan a las Torres del Paine, obviamente guardando las proporciones.

A ambos lados del camino y de cuando en cuando es posible observar pequeñas cabañas que en su mayoría acopian la leña cerca de sus puertas de entrada y la avena para los animales que les permite poder enfrentar el crudo invierno que arrecia cada año, normalmente esta zona queda aislada con alturas que muchas veces supera el metro de nieve, provocando daños incalculables a la ganadería compuesta principalmente por ovejas y unos pocos vacunos.

Mientras íbamos subiendo nos enteramos que muchos de los tramos de la carretera se introducen en sectores del Parque Nacional Villarrica, y de hecho unos pocos kilómetros antes de llegar al paso fronterizo entramos de lleno en este gran parque natural que destaca por las inmensas y Lugareño a caballo entre araucariasmilenarias araucarias que comienzan a rodearnos de forma cada vez más importante. Este es probablemente el lugar donde hemos visto la mayor cantidad de araucarias en Chile, y además es la zona donde las mujeres mapuches vienen a recolectar los piñones que luego venden en las ferias de Pucón, Villarrica y Temuco. Poco antes ya dejamos atrás la laguna Quillelhue, que es la fuente desde la que nace el río Trancura que nos ha acompañado durante toda la travesía. Al mirar hacia arriba, nos sorprende el vuelo lento e imponente de dos cóndores que giran muy cerca de la cima del cerro Las Peinetas.

Luego de una sinuosa e inclinada travesía durante los últimos kilómetros, la pendiente se calma y recorremos tres kilómetros en los que estos milenarios árboles son los habitantes por excelencia, permitiéndonos ver por algunos minutos los volcanes de la zona, accesos a lagunas de aguas cristalinas, y las zonas en las que los jabalíes van a escarbar la tierra para encontrar las raíces de su gusto y, si tienen suerte, encontrar algunas frutillas silvestres que al parecer son el postre que buscan estos animales.

Paso Mahuil MalalYa estamos en el paso fronterizo Mahuil-Malal, el paísaje que nos rodea es realmente excepcional y nos hace sentir casi en la puerta del paraíso, aunque sabemos que se trata del portal que nos permite llegar a Junín de Los Andes, San Martín y Bariloche que está a tan sólo unas horas de viaje por un camino que aun no conocemos, pero que luego comentaremos.


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