Yoga y maternidad: Un bello espacio para el cuidado y la unión

yoga_prenatal_embarazadas_clases

El embarazo es la etapa que marca la vida de una mujer, que representa una experiencia vital y en cierta medida su realización plena como tal. Se trata de una manifestación de cambios que se debe comprender y asimilar desde el momento en que sabe que está embarazada, comenzando así un gran camino de expectativas, dudas y emociones por las que deberá atravesar. Los cambios físicos y psicológicos generan mucha inquietud por lo que sobrellevarlos con la mayor fortaleza posible, es la mejor opción. Para ello lo ideal es saber de qué se tratan estos cambios, conocerlos para observarlos con seguridad y disponer de las herramientas necesarias para saber cómo actuar.

Durante la gestación, pueden aparecer diversos malestares:
• Náuseas y vómitos sobretodo matutinos, que suelen aparecer a las seis semanas de gestación y desaparecen entre la semana 12 y 14.

• Trastornos urinarios, esto se debe principalmente al agrandamiento del útero y la presión que ejerce sobre la vejiga.

• Cansancio y sueño, sobre todo al principio del embarazo.

• Alteraciones del olfato.

• Irritabilidad y cambios de carácter; tristeza, euforia, etc.

• A medida que avanza el embarazo, diversas modificaciones a nivel músculo/esqueléticos, etc.

La atención y control asistido por profesionales durante el embarazo, es esencial ya que garantiza en gran medida el desarrollo de una gestación sana, un parto exitoso y puerperio saludable.

También se debe considerar elaborar un buen plan de alimentación que incluya una variedad balanceada de frutas y verduras así como de proteínas y carbohidratos. En esta etapa es frecuente que se produzca constipación y acidez estomacal por lo que una dieta adecuada puede aminorar dichos malestares.

A medida que el bebé y el útero crecen, el cuerpo va experimentando una serie de importantes cambios a los cuales se tiene que adaptar. Por este motivo una actividad física regular y moderada ayudará a sobrellevar de mejor manera dichos cambios.
La actividad física controlada durante el embarazo, especialmente el YOGA, entrega múltiples beneficios dentro de los que podemos encontrar el control del peso, el fortalecimiento de la musculatura utilizada durante el parto, manejo de las alteraciones posturales, alivio de los calambres y del clásico dolor lumbar, controla la incontinencia urinaria y favorece la recuperación post parto.

La importancia de una buena postura durante todo el embarazo, es fundamental para mantener el bienestar tanto de la madre como del bebé. Se debe atender de manera especial a la forma en que se está de pie, sentada, la forma de caminar y de realizar las diferentes actividades cotidianas.

EL Yoga en esta etapa, contribuye sustancialmente a sobrellevar dichos cambios en forma consciente evitando así el estrés del nuevo estado, favoreciendo las instancias del contacto sano y cercano con el bebé. A nivel físico, el Yoga enseña a respirar correctamente y fortalece la musculatura sin impacto, realizando un trabajo consciente y activo para observar el cuerpo con mayor cercanía.

A través de las posturas, la futura mamá desarrolla la confianza en sí misma y aprende a escuchar los ritmos naturales de su cuerpo, lo que es particularmente importante, debido a la inestabilidad emocional que surge producto de la gran revolución hormonal que se desarrolla.

Asanas o posturas como Baddhakonasana favorecen la apertura de la cadera, Viparita Karani con apoyo en la pared, ayuda a descansar las piernas, favorece el retorno sanguíneo y genera un estado de calma, Balasana alarga la musculatura de la espalda especialmente la zona lumbar, Chakravakasana o postura del gato, tonifica la columna vertebral volviéndola más flexible y fuerte para adaptarse a las distintas etapas en el crecimiento del bebé.

Existen muchas posturas recomendadas para practicar y se sugiere realizarlo siempre con un/a profesional competente. Tonificar la musculatura de la zona pélvica y las caderas con ciertas posturas que se practican en Yoga ayudan, además de disponer de mejor forma el canal del parto, a disminuir los riesgos de incontinencia urinaria, estreñimiento, dolores lumbares característicos por el crecimiento del hijo y en general todos los órganos del cuerpo.

Trabajar la respiración aprendiendo a realizarla en forma consciente y regulada, puede ser una gran herramienta para manejar en forma eficiente los cambios en los estados de ánimo y en especial en el momento del parto para bajar y controlar el estrés que implica este proceso. Todos estos beneficios a nivel físico están estrechamente ligados al bienestar y balance psicoemocional, ya que conectan a la futura madre con una mejor condición y disposición a unirse y crecer con su hijo. Recordemos que el proceso del Yoga es conducirnos hacia un estado de consciencia más elevado, alcanzar un estado de mayor balance y equilibrio que nos guíe a encontrar la unión con lo divino.

La maravilla de la naturaleza nos recuerda constantemente que somos parte de ella, con la capacidad de perpetuarla a través de la maternidad, cuando damos a luz una emoción, un nuevo estado de percepción, una nueva mirada de la vida o una nueva consciencia.

TEXTO: PATRICIA SCHULTZ B.
Clases de Hatha Yoga
Yoga Prenatal
SALA SATIYOGA
satiyogachile@gmail.com


¡Síguenos para enterarte de lo mejor de este tema!

Comentarios

comentarios









¿Quieres compartirlo?

_







Copyright 2017 Dedicado.cl @ Revista Panoramas Ltda.- Todos los derechos reservados